Champú Natural de Romero
Romero del Mediterráneo y tensioactivos suaves de origen vegetal en lugar de sulfatos agresivos: limpia a fondo y deja el...
El ingrediente
De dónde viene, qué contiene y qué aporta a tu rutina.
El romero lleva siglos en los rituales de belleza del Mediterráneo, y hoy es una de las plantas más estudiadas de la cosmética botánica. Aquí te contamos qué contiene, de dónde viene y por qué lo hemos elegido como base de nuestra rutina.
El romero es Salvia rosmarinus, un arbusto aromático de la familia de las labiadas — la misma que el tomillo, la salvia, la lavanda y el orégano — que crece de forma natural por toda la cuenca mediterránea. Es resistente, perfumado y no necesita cuidados: sobrevive al calor, a la sequía y al viento marino.
Esa fortaleza es también química. Para defenderse del sol y de la deshidratación, la planta produce una concentración alta de compuestos protectores en sus hojas. Son exactamente esos compuestos los que interesan en cosmética.
Ácido carnósico y carnosol. Los dos polifenoles principales de la hoja de romero. En estudios de laboratorio muestran una actividad antioxidante notable, y son los responsables de que el romero se use desde hace décadas como conservante natural en la industria alimentaria.
Ácido rosmarínico. Otro polifenol, este hidrosoluble, con actividad antioxidante bien caracterizada. Es el marcador que se emplea en laboratorio para comprobar que un extracto de romero es auténtico y está bien hecho.
1,8-cineol. El compuesto volátil que da al romero su aroma fresco y limpio, y la sensación de frescor cuando lo masajeas en el cuero cabelludo. Puede representar hasta la mitad del aceite esencial según el origen de la planta.
Alcanfor y alfa-pineno. Completan el perfil aromático con ese fondo resinoso y herbáceo que hace que el romero huela a campo, no a perfume.
Del romero se obtienen materiales distintos, y merece la pena saber cuál lleva cada producto:
Saber esto te sirve para leer cualquier etiqueta con criterio, también las nuestras.
El uso del romero en el cuidado del cabello está documentado en la cuenca mediterránea desde hace siglos. Las infusiones de romero para el último aclarado, los maceradas en aceite de oliva, el agua de romero de las abuelas: son gestos que han pasado de generación en generación a un lado y otro del mar.
Nosotros no hemos inventado nada. Hemos cogido esa tradición y la hemos puesto en un formato que se pueda usar cada día sin complicaciones.
El romero es la base de nuestros dos productos, y en cada uno cumple un papel distinto.
En el Champú Natural de Romero acompaña a una fórmula de tensioactivos suaves, sin sulfatos agresivos, para que el lavado limpie de verdad y deje el cuero cabelludo cómodo en lugar de tirante.
En el Aceite Capilar de Romero y Batana se combina con el batana de La Mosquitia para un tratamiento de noche que aporta brillo, suavidad y ayuda a que el pelo se rompa menos al peinarlo.
Champú Natural de Romero →
Aceite Capilar de Romero y Batana →
Y aquí, la historia del batana →
Precauciones de uso. Evita el romero si tienes alergia conocida a las plantas de la familia de las labiadas (tomillo, salvia, lavanda, menta, orégano). No aplicar sobre piel dañada, irritada o quemada por el sol. Si estás embarazada o en período de lactancia, consúltalo con tu médico. Uso externo. Evitar el contacto con los ojos. Si es la primera vez que usas cosmética con romero, aplica una pequeña cantidad en el antebrazo y espera 48 horas. Esta página es informativa y no sustituye el consejo de un profesional sanitario.
Dónde encontrarlo
Cada uno funciona por su cuenta. Y si te llevas tres unidades, la tercera es gratis.
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