Champú Natural de Romero
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El ingrediente
De dónde viene, qué contiene y qué aporta a tu rutina.
Viene de La Mosquitia hondureña, se recolecta del bosque y se elabora al fuego, uno a uno. Esta es la historia del ingrediente más especial de nuestra rutina.
El batana se obtiene de la almendra de Elaeis oleifera, la palma americana de aceite. Es una especie distinta de la palma africana con la que se produce el aceite de palma industrial, y su historia no se parece en nada.
No hay plantaciones ni monocultivos: estas palmas crecen silvestres en los humedales del bosque húmedo, y el fruto se recolecta a mano donde la naturaleza lo pone.
La Mosquitia está en la costa caribeña de Honduras y es una de las zonas de bosque húmedo mejor conservadas de Centroamérica. En la cuenca del río Kruta, entre manglares y palmares, es donde crece la palma del batana.
El aceite lo elabora el pueblo miskito, que lleva generaciones usándolo para el pelo y para la piel. No es una nota de color en una etiqueta: hay más de dos mil productores repartidos en unas cuarenta comunidades, y más de 55.000 hectáreas de bosque con certificación forestal FSC en la zona.
Verás el batana llamado también «aceite de ojon». Es el mismo producto con otro nombre.
El proceso no ha cambiado en generaciones, y explica por qué este aceite es como es:
Cada palma da entre dos y cuatro litros al año. Ese número explica el valor del batana mejor que cualquier adjetivo.
El batana auténtico es oscuro y huele a tostado, a nuez y a café recién hecho. Ese color y ese aroma vienen del paso cinco: del tostado al fuego, no de ningún colorante ni fragancia añadida.
Es, de hecho, la mejor señal de que tienes delante un batana elaborado a la manera tradicional. Un aceite pálido y de olor neutro ha pasado por procesos de refinado que le quitan justo eso.
El batana se saca de la almendra de la palma, no de la pulpa. En una etiqueta se declara como Elaeis oleifera kernel oil.
Su perfil está dominado por el ácido oleico y el ácido linoleico, los mismos ácidos grasos que hacen del aceite de oliva un gran emoliente. De ahí su tacto envolvente y su capacidad para acondicionar la fibra capilar.
El pelo que no se rompe se acumula, y esa es la razón por la que tanta gente nota más melena cuando usa batana con constancia.
Lo hemos combinado con romero en nuestro Aceite Capilar de Romero y Batana, en una fórmula ligera pensada para que se absorba en minutos y trabaje durante la noche.
Aceite Capilar de Romero y Batana →
La rutina completa →
Y aquí, todo sobre el romero →
Precauciones de uso. Uso externo. Evitar el contacto con los ojos. Si tienes la piel con tendencia acneica, evita aplicarlo en la línea de nacimiento del pelo y la frente. Si tienes alergia conocida al aceite de palma, consúltalo antes con tu médico. Aclara bien si lo usas en el cuero cabelludo con frecuencia. Antes de la primera aplicación, prueba una pequeña cantidad en el antebrazo y espera 48 horas. Esta página es informativa y no sustituye el consejo de un profesional sanitario.
Dónde encontrarlo
Cada uno funciona por su cuenta. Y si te llevas tres unidades, la tercera es gratis.
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